LA VIÑETA MACHISTA

Puigdemont, campaña para destruir Ciudadanos y la voz valiente de Inés

Inés Arrimadas, un corazón con Cataluña, España y la Unión Europea. (Foto: FB/IA)
Inés Arrimadas, un corazón con Cataluña, España y la Unión Europea. (Foto: FB/IA)
"Machismo y supremacismo en un solo garabato. Vomito". respondió la periodista Julia Otero a la campaña lanzada en Twitter por la cuenta Babel RepubliCat contra la dignidad de Inés Arrimadas.
No solo se trata de una despreciable campaña sexista. Hay una medida acción política, muy calculada por el expresidente prófugo, en el regreso a sus cuarteles generales de Waterloo. Apunta en varias direcciones:

La primera, tratar de minar a Ciudadanos. Impulsar la idea, que copió el presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados, de que Albert Rivera es el rostro de la extrema derecha. De "las derechas" a "la extrema derecha". Conviene no olvidar que en la actualidad, en el Parlamento de Cataluña, Ciudadanos es la lista más votada, con mayor número de escaños y de votos en las últimas elecciones autonómicas.

La segunda, destruir la reputación de Inés Arrimadas. Carles Puigdemont sabe el respeto que ha generado su figura en Bruselas y el éxito, reconocido en el marketing político internacional, de la mujer con un corazón en la mano el que están a la vez la Unión Europea, España y Cataluña.



Si los anteriores objetivos políticos son inmediatos y urgentes, a corto plazo, Carles Puigdemont sitúa en tercer lugar someter definitivamente a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Acabar con las dos primeras fuerzas políticas de Cataluña serían por tanto misiones esenciales para él.

Carles Puigdemont lanza además sus nuevos ataques junto a los cañones humeantes de su nueva victoria. El PDeCAT de Marta Pascal es una posición tomada. Se halla bajo su control, un partido destinado a desaparecer como marca y organización independiente.



Las próximas acciones estratégicas de Carles Puigdemont estarían ahora encaminándose a octubre para lanzar definitivamente el día 1 la Crida Nacional per la República como partido político. Pretende además apoderarse el 11 de septiembre de la Diada de Cataluña para denunciar el fascismo y la represión con una marcha en la Diagonal de Barcelona y un lema muy explícito -Fem la república catalana-. El objetivo último apuntaría finalmente a imponer a Quim Torra la convocatoria de nuevas elecciones.

Cataluña se ha convertido por tanto en algo más que un problema político o un escenario de diálogo. Las élites políticas, económicas y sociales que apuesten por la ley como piedra angular de cualquier convivencia ya no pueden ignorarlo.

Las cartas deben mostrarse y estar todas encima de la mesa. ¿Puede un iluminado, un prófugo de la justicia, destruir la convivencia, deshacer familias, acabar con el clima de entendimiento y derrumbar los proyectos de vida de las nuevas generaciones?

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