ENVIADO DE XI JINPING

Liu He y Donald Trump, la búsqueda del fin de una guerra comercial destructiva

Liu He, el nuevo viceprimer ministro chino, en un rol de máxima importancia en las conversaciones en Washington con Donald Trump, como enviado especial de Xi Jinping, para poner fin a la guerra comercial.
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El presidente Donald Trump ha pedido a China no gravar productos como la carne de cerdo y de res y otros granos exportables ya que perjudicaría un sector sensible de la economía norteamericana.

Uno de los mayores clientes de compras de granos es precisamente China. Otro es México, socio de Estados Unidos, en el marco del MCEU, nuevas siglas del Acuerdo Comercial Tripartito México, EE. UU. y Canadá. Ahora la opinión  de los expertos es que como el ciclo de expansión y crecimiento de la economía norteamericana  lleva una década, las probabilidades de una recesión global son  pronósticos casi inequívocos.

La República Dominicana, que depende mucho de la economía estadounidense en materia de remesas, comercio, inversión, turismo y zonas francas, tiene que -como dice el dicho popular- poner sus “barbas a remojar”, por eso de que guerra avisada no mata soldados.

Por cierto, Ni Trump ni Xi quieren complicar las cosas bajo una denominada guerra comercial imponiéndose aranceles de parte y parte. El Representante de la Oficina de Comercio de Estados Unidos, (USTR, por sus siglas en inglés) Robert Lighthizer, dijo que no se impondrían aranceles a China por un monto de hasta 250.000 millones de dólares. China había anunciado represalias arancelarias contra Estados Unidos por un monto de 60.000 millones de dólares.

China invierte cuantiosos recursos en bonos del Tesoro norteamericano. Inversionistas chinos han adquirido importantes negocios inmobiliarios en Estados Unidos. A la vez, Estados Unidos aparece como el principal inversor en China. Beijing abandonó en 1976 el esquema de una economía centralmente planificada por una economía de capitalismo de Estado y apertura a la inversión extranjera.  

China mantiene, sin embargo, un esquema político de partido único representado por el Partido Comunista Chino, con un sistema político al estilo tradicional marxista leninista, en teoría, no en los hechos, y otro, con una economía de mercado  en el consumo y el capital. Un modelo cuasi similar es Vietnam, convertido en  socio estratégico comercial  de Washington. Otro que busca en un futuro no muy lejano las bondades del capitalismo de Estado, sería la República Popular Democrática de Corea del Norte.  

Un acuerdo desnuclearizante Trump-Kim, abriría el apoyo de Washington al llamado Reino Ermitaño.


 

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