ELUSIÓN FISCAL

España, uno de los socios menos atractivos y fiables de la UE

España deja de recaudar una media de 4.300 millones de euros por la fuga de beneficios. (Foto: Envato)
España deja de recaudar una media de 4.300 millones de euros por la fuga de beneficios. (Foto: Envato)
Ferrovial anunció el pasado mes de marzo su marcha a Países Bajos por la presión del impuesto de Sociedades. Así, bastantes empresas han ido yéndose.
Las empresas en España enfrentan un complejo entramado de impuestos que las sitúa en la parte baja de Europa en competitividad fiscal. En medio de la lucha por atraer inversión extranjera, el país muestra una imagen poco atractiva y fiable para la Unión Europea, afectado por la elusión fiscal. Los impactos de esta fuga se reflejan en la recaudación, con una pérdida estimada de 4,300 millones de euros anuales debido a la salida de beneficios de multinacionales hacia paraísos fiscales y jurisdicciones con tributación más baja, según el National Bureau of Economic Research. En particular, en 2020, Hacienda dejó de recaudar un 13.1% de impuestos corporativos debido a la fuga de beneficios hacia estados europeos con sistemas más favorables y un 2.5% que terminó en paraísos fiscales extracomunitarios, como las Islas Caimán. Ejemplos notables incluyen la decisión de Ferrovial de trasladarse a Países Bajos en marzo debido a la presión del impuesto de sociedades, lo que implicará un ahorro de alrededor de ocho millones de euros. Repsol también evalúa retirarse de España si se materializa el "impuestazo" a las energéticas acordado por el Gobierno. El pacto propone una reforma para mantener la tasa de sociedades y establecer un tipo mínimo del 15% sobre el resultado contable. Ante este panorama, algunos socios europeos destacan por su atractivo fiscal, como Irlanda, clasificada como el quinto país europeo con el sistema fiscal más competitivo. Aunque elevará su tipo mínimo de sociedades del 12.5% al 15%, sigue siendo atractiva. Las repúblicas bálticas, especialmente Letonia y Estonia, se destacan como polos de atracción empresarial, con sistemas de impuestos corporativos considerados los mejores de la OCDE. En contraste, países como Portugal, Francia y España enfrentan desafíos fiscales, y España, en particular, recibe críticas por restricciones en deducciones de intereses y múltiples impuestos a la propiedad considerados distorsionantes según el informe de Tax Foundation.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS