FUTURO

Donald Trump y Xi Jinping, debilitados por COVID-19 en la geoestrategia mundial

La muerte de George Floyd y la epidemia sin control en Estados Unidos, últimos avisos de derrumbe para Trump. (Imagen: @NewYorker)
La muerte de George Floyd y la epidemia sin control en Estados Unidos, últimos avisos de derrumbe para Trump. (Imagen: @NewYorker)
Aviso para Xi Jinping que otros países sin Partido Comunista han gestionado mejor la COVID-19 como Corea del Sur, Singapur o Taiwan. La muerte de Floyd y coronavirus, el derrumbe de Donald Trump.
La República Popular China (RPCH) (*) de acuerdo a datos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en su World Fact Book 2019-2020 posee un área territorial de 9.596.960 km2 y una población de 1.384 miles de millones constituyendo un área territorial inferior que Estados Unidos que es de  9.833.517 km2 y una población de 329, 2millones.



Antes de la II Guerra Mundial, China mantuvo buenas relaciones bilaterales con Estados Unidos hasta el año 1949 que se produjo la victoria  comunista liderada por Mao Tse Tung contra los nacionalistas del generalísimo Chiang Kai Shek, que buscaron refugio en la isla de Taiwán. Tardó 30 años para  que Estados Unidos reconociera a China como representante legal y único del pueblo chino, a pesar de que Washington nunca ha dejado de proteger militarmente a Taiwán de cualquier amenaza del territorio continental. Las relaciones bilaterales chino-estadounidenses son consideradas por especialistas como las más importantes de este siglo XXI.

Las dos superpotencias son  miembros permanentes en el Consejo de Seguridad de  Naciones Unidas, junto a Reino Unido, Francia y Rusia. Tanto Beijing como Washington han coincidido y puede interpretarse que son aliados estratégicos en la lucha contra el terrorismo y la proliferación nuclear. Se dice que la ruptura entre la Unión Soviética y China en época de la Guerra Fría permitió  a Estados Unidos concertar relaciones diplomáticas con el gigante asiático.  Las relaciones han sido de altas y bajas  y los dos países son los principales protagonistas de la estabilidad del  comercio mundial.



Las diferencias ahora han surgido con la Administración Trump que ha impulsado una agresiva política de disminuir el déficit comercial estimado en 375.000 millones de dólares favorable a China.  Con el coronavirus, China ha manifestado cooperar con Washington en la búsqueda de un remedio contra la epidemia. Pero Trump quiere más sinceridad de Xi Jinping debido a las desvastadoras implicaciones que la enfermedad ha tenido en Estados Unidos.
 
(*) Xi Jinping y Li Keqiang, ¿tensiones en el Partido Comunista de China?

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