RETO GLOBAL

Banco de España alerta de los efectos inflacionistas por la transición ecológica

El Banco de España cree que la transición ecológica es inflacionista. (Foto: Envato)
El Banco de España cree que la transición ecológica es inflacionista. (Foto: Envato)
Las familias con menos ingresos, más grandes o con menor nivel educativo, aquellas cuya cabeza tiene entre 35 y 45 años y las que viven en zonas rurales.
El Banco de España admite, “como ha quedado constatado en los últimos trimestres”, que la transición ecológica “puede tener una incidencia muy significativa sobre el nivel de la inflación”. Sin embargo, a medio y largo plazo, tampoco se puede negar que el cambio climático implica una grave amenaza social y para el crecimiento, sobre todo si no se actúa desde ya.

Con este planteamiento de partida, el Banco de España, ha analizado la situación de la economía española ante el reto climático. Una primera conclusión es que la transición ecológica provocará un aumento de la inflación y de los cuellos de botella, al menos en una primera fase.

“En el corto plazo, es previsible que la transición ecológica tendrá un efecto inflacionario”, afirma Ángel Gavilán, director general de Economía y Estadística del Banco de España.

El informe señala que una parte de la inflación reciente puede deberse a la transición climática en marcha, dado que en parte ha estado provocada por la escasez de suministros producida por el cierre de algunas fábricas muy contaminantes en China, por una mayor demanda de gas al acelerarse el abandono del carbón en el mix energético y por fuertes aumentos de los precios de materias primas, como el litio, que se utilizan en la fabricación de baterías eléctricas.

“Algunos de estos cuellos de botella ya se estarían observando en la actualidad en determinadas materias primas -como el cobre, el litio, el cobalto o el níquel- que constituyen una pieza fundamental en las políticas de mitigación desplegadas a nivel internacional”, indicó el informe. 

Del mismo modo, señalan que podría aumentar en el marco de una economía neutra en carbono que muchos países se han comprometido alcanzar en 2050. “Si este fuera el caso, dicho proceso de transición podría verse ralentizado y también podría elevarse considerablemente su coste económico”, añade el Banco de España.

El mismo informe también señala que en España la transición ecológica tendrá un impacto muy diverso según el tipo de empresas. Las de menor tamaño son las que parecen peor preparadas para afrontar el cambio, más cuando muchas de ellas aún no han evaluado el impacto que estos cambios pueden suponerles.

Las propias empresas identifican como riesgos principales de la transición ecológica la inflación y las mayores cargas administrativas para suministrar información, así como adaptarse a los cambios en la regulación medioambiental.

El Banco de España subraya que corresponde a los gobiernos liderar el proceso de transición ecológica, y que uno de los instrumentos más eficientes de que dispone es la fiscalidad medioambiental, la cual, señala, debe potenciarse y mejorar de diseño. 

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