EVITAR EL CHOQUE

Angela Merkel escuchó con atención la hoja de ruta de Theresa May

Theresa May en su encuentro con Angela Merkel en Berlín. (Foto: @10DowningStreet)
Theresa May en su encuentro con Angela Merkel en Berlín. (Foto: @10DowningStreet)
Larga reunión en Berlín antes del Consejo Europeo. La canciller quiso conocer en profundidad el análisis de la primera ministra y los entresijos de las tensiones en la Cámara de los Comunes.
Angela Merkel no quiere ni un choque de la Unión Europea con el Reino Unido, ni un Brexit salvaje y mucho menos un escenario de crisis entre Dublín y Bruselas. Para la canciller de Alemania es esencial el acuerdo con serenidad en Irlanda donde no puede existir una frontera dura.



En Berlín no hubo declaración oficial largo encuentro de Angela Merkel y Theresa May. El portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, señaló que "hay buenas razones para hablar". Destacó que es importante mantener la unidad subrayando que una decisión sobre el aplazamiento solicitado debe tomarse por unanimidad.

La posición de Angela Merkel es la de apoyar escenarios de encuentro para culminar la salida formal del reino unido, en el marco del Brexit, pero en un proceso ordenado y pactado. La nueva posición de Theresa May pivota sobre lograr un aplazamiento hasta el 30 de junio en lugar del plazo actual del el 12 de abril.



El ministro adjunto de Exteriores, encargado de Asuntos Europeos, Michael Roth, ha subrayado que Alemania estaría dispuesta a aceptar un nuevo aplazamiento del Brexit con determinadas condiciones, entre ellas que el Reino Unido participe en las elecciones al Parlamento Europeo en mayo.

Sin embargo Manfred Weber, cabeza de lista conjunto para los comicios europeos de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Angela Merkel, y la Unión Socialcristiana (CSU), cree que hay motivos para recelar de un proceso de aplazamiento.

"Un aplazamiento largo no es la solución. Un país que quiere dejar la Unión Europea no puede participar en las elecciones europeas", declaró al diario diario Passauer Neuen Presse. En Berlín desde luego se respira el temor de que la crisis institucional que se respira en Londres se exporta a Bruselas y genere un proceso de división entre los Veintisiete.

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